Resumen
Como médicos en formación, transitamos nuestros años de estudio enfocados en aspectos biológicos y patológicos más que en el desarrollo de habilidades que nos permitan interactuar adecuadamente con los pacientes. Es cierto que durante las rotaciones clínicas nos es posible aplicar el conocimiento adquirido; sin embargo, es justamente este momento donde comenzamos a atender pacientes con una vaga idea de cómo comunicarnos efectiva, asertiva y empáticamente con ellos
