Resumen
Salud y Bienestar ante las enfermedades emergentes y reemergentes.
A mediados del siglo XX, con el descubrimiento de los antibióticos y el desarrollo de programas masivos de vacunación, el optimismo médico —impulsado probablemente por el descenso de las muertes causadas por enfermedades antes mortales— afirmó que estábamos a un paso de erradicar las enfermedades infecciosas: podría decirse que se ganó una batalla, pero no la guerra. El triunfo burocrático de tachar la viruela del mapa en 1980 reforzó esta ilusión de superioridad (1). Sin embargo, resulta casi poético que la aparición del VIH en los ochenta y, más recientemente, la de la COVID-19, hayan sido el último clavo en el ataúd de la ilusión, y que la realidad superará a los profesionales de la salud y se extendiera a la población general. Los microorganismos están en constante adaptación, y nosotros, como sociedad moderna, no estamos ni remotamente cerca de comprenderlos, y mucho menos de eliminarlos.
