Resumen
No todas las amenazas llegan con el mismo rostro. El peligro biológico rara vez avisa y, suele instalarse con el zumbido casi imperceptible de una mosca común. El gusano barrenador del ganado (GBG) pertenece a esta categoría; un enemigo diminuto que en su etapa larvaria apenas mide unos cuantos milímetros, pero que solo necesita una pequeña e insignificante herida abierta para desencadenar una historia de dolor, alarmas comerciales y enormes desafíos de salud pública, siendo incluso catalogado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) como una enfermedad prioritaria para la erradicación en las Américas (1).
