Resumen
Las palabras se quedan cortas para resumir nuestra estancia en Monterrey: formidable, colosal, fascinante, soberbio... si algo he aprendido y asumido internamente yo, Sara del Río, es que el tiempo vuela y cuando menos te lo esperas te topas con personas y experiencias que no volverás a repetir. Recuerdo nuestro comienzo de mes como una explosión de sensaciones: nuevas caras, nueva casa, nuevo hospital...
