Abstract
Podemos vivir entre volcanes, pero nuestro corazón jamás será frío, pues entre las venas del veracruzano de esta región la calidez del buen café que se da en las montañas también forma parte de nuestra personalidad, no solo en nuestro trato sino en la necesidad que tenemos de enseñar a los incomings que nos visitan lo poco o mucho que sabemos por medio de talleres y simposios.
