Abstract
La tuberculosis (TB) persiste como un desafío sanitario global en la actualidad. Si bien a primera vista podría confundirse con una sintomatología respiratoria habitual, lo cierto es que este padecimiento, originado por el bacilo ácido-alcohol resistente Mycobacterium tuberculosis, de crecimiento lento y representa una de las principales causas de muerte según la OMS (1).
