Abstract
"Abre la boca, por favor" es una frase que médicos y odontólogos repiten casi todos los días. Incluso lo hacemos de forma automática, buscando una lesión cariosa, una faringitis o alguna alteración evidente. Pero pocas veces pensamos que, detrás de una pequeña mancha o de una úlcera que parece común, puede estar iniciando una historia muy distinta.
