Abstract
Detrás de cada consulta, intervención y paciente satisfecho por recuperar su salud oral hay toda una historia. Cada procedimiento clínico deja más que una sonrisa; genera residuos biológicos infecciosos y no infecciosos cuya historia no termina al salir del consultorio. Lo que ocurre después podría impactar no solo en la integridad de quienes los manipulan, sino también en el equilibrio ambiental, generando nuevos riesgos sanitarios. En este sentido, la odontología desempeña un papel relevante, aunque con frecuencia poco reconocido, en el ámbito de la sostenibilidad ambiental.
