Abstract
El Síndrome de Burnout se define por la OMS como un trastorno conceptualizado como el resultado del estrés laboral crónico que no ha sido gestionado con éxito, consolidándose como un fenómeno global con importantes repercusiones físicas y emocionales. Pese a la creciente evidencia científica, se sigue romantizando la fatiga, el sobreesfuerzo y la resiliencia en busca del máximo rendimiento académico.¹
